JORGE MOLINA SANHUEZA

"Cuando la prensa es libre, ello puede ser bueno o malo; pero, evidentemente, sin libertad, la prensa sólo puede ser mala". Albert Camus.

lunes, julio 18, 2005

Conocí a Ally Mac Bill

Es insólito. Pensé que a estos casi 35 ya nada me soprendería, hasta que me encontré a la doble de Ally Mac Bill. Y es en verdad su doble.

Quizás no física -la versión chilena es más atractiva-, pero si en personalidad; en ese riesgo que tiene que por vivir, por decir y derruir todo cuanto está a su paso con su risa desbordante. Una caña hueca, dijo un colega que estaba sentado a mi lado, en la social party de este último sábado. Su comentario no me gustó, debo admitirlo.

Todo comenzó con un dolor de estómago horrible que comenzó el jueves por la madrugada, luego de chanchear en todo sentido. Nada que hacer a veces se rompe la dieta.

Figuraba entonces durmiendo luego de plácidos placeres de Leopold y Justine, cuando de pronto un amigo hizo sonar mi fono a las 1.30 de la madrugada, pidiéndome una pastilla del día después.

Nunca he comprendido muy bien el porqué las personas dejan para momentos tan poco glamorosos peticiones urgentes. Ni tampoco el porqué este medicamento de "emergencia" no se vende en la farmacias sin receta. Pues bien, contesté y le di el nombre de alguien que podría ayudarlo.

A los pocos minutos, otra amiga, me llamó para invitarme a otra fiesta. También figuraba en cama, pero decidí levantarme. Caso cerrado: conocía a más de la mitad del evento, salvo a Ally.

Ally es abogada, según han comentado mis celestinas. Me da un poco de risa y pudor como a través de la historia las cosas siguen un curso tan tradicional, sobre todo para quien se jacta de ser un liberal a secas.

Incluso Ally llegó a molestarme, casi al punto del homicidio verbal, como si la guadaña -o cimitarra si prefieren- estuviera a punto de ponerse en ristre para descabezar o cortar su lengua ponzoñosa. "Tienes una ironía exquisita", dije firmemente, pero rió.

Ally copa espacios, tiene un ego tan grande como el mío -lo que no es poco- y similar al de cualquier argentino. Salvo por un detalle que me llamó la atención: su abrigo rosado. ¿Qué niña de tacitas y casitas de muñeca se esconde allí?

El Touché vendría unos minutos más tarde. Ally fue sorprendida por un comentario. Y calló.

No sé quien es Ally salvo mi percepción de un momento histórico. Así que bienvenida a mi círculo de fantasmas y agoreros, adivinos y hechiceros de toda orden.

Comentarios a
jorge.molina@terra.cl

5 Comments:

At 6:45 p. m., Anonymous Anónimo said...

Siempre te he dicho lo mismo y creo que esta vez no será la excepción, en la vida no es necesario definirlo todo… hay cosas que pasan y es mejor así, que pasen. No significa que no tengan un sentido ni una razón de ser, simplemente se trata de no acumular un diccionario de los por qué en la cabeza, que al memorizarlo solo nos perturban y nunca nos dio ni certezas ni alivios.

Sobre Ally… qué te puedo decir de Ally. Si usa un abrigo rosado, descártala. Cualquier persona que use un abrigo rosado, me merece –al menos- dudas sobre su verdadera personalidad.

Y como sospecho que te preguntarás qué tiene que ver el rosado con la confianza en la personalidad de alguien, aprovecho de “definírtelo” en este mismo momento:

Una persona que use un abrigo rosado puede tener cualquiera de las siguientes sicopatías:

- Una: ser una “kidults”, es decir, esas minas que pese a ser independientes en lo económico se sienten inseguras en este mundo hostil y a través de objetos infantiles (¿le miraste si la billetera era de Hello Kitty o Frutillita?) o abrigos rosados se refugian en su infancia, pues recuerdan que sólo ahí se sintieron verdaderamente protegidas. Si te interesa el tema de las kidults hay numerosa bibliografía en Internet.

- Dos: Mal gusto. Un abrigo rosado es siempre una muestra de esto.

- Tres: Adicción a la moda. Los abrigos rosados son caros y solo este año estará “in”.

- Cuatro: Te recuerdo que el rosado, como el celeste y el verde agua (verde muy claro para quienes solo ven 16 colores) son colores con los que se reflejan las nubes (recordar a los cariñositos, peluches que además de siúticos vivían en las nubes)… puede tener algo de soñadora y, por lo tanto, esperar a un príncipe azul… ya te he comentado que eso es culpa de las madres y da para otro comentario más largo. En éste sólo me refiero a los abrigos rosados.

- Cinco: ¿Te ves con una mina que use un abrigo rosado????

Creo, querido amigo Molina que debes dejar pasar a Ally… que siga así en la incógnita. Por lo que te conozco te aseguro que no la quieres conocer.

 
At 6:50 p. m., Blogger Carolina Moro said...

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At 6:53 p. m., Blogger Carolina Moro said...

Un abrigo rosado será siempre peor que uno rojo y uno negro. Y una chica Mac Beal es más bien un handicap que un plus. Las alucinaciones del personaje ni siquiera alcanzaban para construir el escuálido traje de dos piezas de Calista.
Hay una chica que más se acomodaría a tus gustos, creo. Has visto Grey's Anatomy?

besos
C. Moro

 
At 12:05 p. m., Blogger Marcylor said...

Pa que no te llamen a las 1:30 am, recomienda que echen un ojo a una pagina web chilena que se llama http://www.pildoradeldiadespues.cl/. Hay otras alternativas en el mercado usando pildoras de venta libre y sin receta. Look at it.

Respecto a la señorita en cuestion, mi completo desconocimiento de los involucrados me impide opinar.Más, los abrigos rosados se han impuesto rabiosamente esta temporada. La tentación de caer en sus garras ha sido poderosa, pero de alguna forma intuyo que el rosa algodón de dulce no responde SIEMPRE a mi estado de ánimo, ni al gasto en lavandería. No es menor cargar con un abrigo rosado, algo en uno tiene que vibrar en esa sintonia, y muchas veces en la temporada!!! Por qué no le preguntaí porque lo usa? (en esas fue un regalo de la mamá y aperró con él)

Un gusto. Muy grato blog. Espero que te mejores del todo. Pasa, es normalillo.

Y disculpas por invadir el espacio, pero tenia que dar ese dato de la pildorita.

 
At 1:57 p. m., Anonymous Anónimo said...

Me parece increíble la paciencia o la ociosidad que tienen algunos para desarrollar hipótesis acerca de un simple abrigo rosado. Personalmente creo que “ella”, si logró captar la atención y sorprender a este asertivo periodista al extremo de escribir una nota, a lo menos del montón como muchas no es.

Si tiene una risa desbordante, debe ser una mujer optimista, alegre y con ganas de vivir.

Si es abogada y además irónica, debe ser hábil, astuta e inteligente.

Y finalmente, si usa un abrigo rosado, y no el clásico negro, gris o café, como la mayoría, debe ser una mujer con personalidad, carácter y decidida, lo que no se puede decir de muchas.

Ah! Y en cuanto a los comentarios en cuestión, tan drásticos, me dan un poco de risa. La verdad, los encuentro un tanto patéticos y carentes de espíritu, pues nadie puede descalificar a otro por el color del abrigo que usa. Abrigo que está a disposición de todas, porque no decirlo. En una de esas, si tienen percha, talento y un poco de suerte, logran que Jorge algún día escriba una nota sobre ustedes.

Saludos, Ally.

“Los grandes siempre seremos el comentario de los más pequeños”.

12:20 PM

 

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