JORGE MOLINA SANHUEZA

"Cuando la prensa es libre, ello puede ser bueno o malo; pero, evidentemente, sin libertad, la prensa sólo puede ser mala". Albert Camus.

sábado, agosto 06, 2005

Operación Barswinger: esa mueca macabra (capítulo III)


Los pasos que vienen escalera abajo son regulares. Secos. Es el dueño del barswinger. Es una casa antigua, donde el rechinar de la madera aporta una cuota de misterio al rostro que aparecerá una vez abierta la puerta. Leopold y Justine esperan esa eternidad, aún vestidos.

La mano de Antonio, el dependiente, ejecuta dos operaciones muy sencillas. Saca el picaporte y luego, hacia la derecha, tira el piston de una chapa Yale a mal traer. Esos sonidos hicieron que Leopold, sin pensarlo, le tomara fuertemente la mano a Justine. Esta última, acostumbrada a la frialdad del agente se sorprendió, pero siguió el juego entendiendo que era parte de la puesta en escena.

- Buenas Noches, ¿ustedes son Pedro y Amanda, cierto?-

- Está usted en lo correcto-, retrucó Leopold haciendo sorna de una formalidad innecesaria.

- Adelante, el show lésbico está por comenzar- les explicó.

Los 54 escalones hacia el segundo piso se realizaron en un orden muy similar a una cordada de montaña. Primero Antonio, luego Justine y Leopold al último, quien no ocultaba su placer de observar los glúteos de Justine ejercitándose en cada flexión para alcanzar el siguiente escalón y beberse ese perfume genital que imaginaba a cada segundo.

Ella lo sabía, pero por alguna razón que no podía explicar, jamás había reclamado al respecto. En buenas cuentas le gustaba esa faceta lasciva de Leopold.

Cuando se abrió el espacio del segundo piso a sus ojos, unas notas salidas de un piano hicieron que las miradas se dirigieran a un escenario, cuya luz revelaba la existencia de dos cuerpos desnudos teniendo sexo.

Eran Abraxas y Milena, las show lesbic woman, que provocaban la excitación del público. También de los agentes.

La mesa estaba reservada. El menú también. Pero antes de llegar, una pareja se les acercó y les pidieron compartir el mismo espacio. Leopold titubeó. En sus años de espía estas prácticas le eran un tanto sospechosas. Justine, en cambio aceptó de inmediato.

Intrercambiaron lo obvio, nombres, y comentarios vacíos. Nadie quería mostrarse mucho, mientras Leopold aclaró que era nuevo en el circuito swinger.

Para la otra pareja, en cambio, el swinger era su sistema de vida sexual. A Leopold le gustó Cristina. A Justine Juan Pablo. Ambos son oficinistas de banco sin mayor tema, aseguraron. Siguieron el diálogo, esta vez con mayor centro en el sexo, en lo que pasa cuando hay cambios de pareja. Leopold tragó saliva. Justine se mostró más relajada, más decidida. Al menos en apariencia. Leopold sufrió. Fue un puñal delgado en el universo de la posesión. Pero nada que hacer, ambos estaban allí. La misión había de cumplirla.

El observador, en tanto esperaba en las afueras del bar. Leopold y Justine estarían al interior más menos 3 horas y cinco minutosñ Si no se cumplía ese rigor, un equipo entraría a rescatarlos del enemigo conservador.

El tiempo trascurrió, mientras el alcohol hizo que esas normas que nos limitan fueran relajándose, cayendo una tras otra.

Le siguieron el toque de manos, bailes seductores en una fiesta infernal sólo para cuatro, donde los ojos, el roce de cuerpos, los movimientos pélvicos se adueñaron de ese ambiente en el barrio Brasil. Los besos, entonces, eran sólo cosa de tiempo...

Continuará...

Capítulos anteriores

Operación Barswinger. Capítulo II

Operacion Barswinger (primera parte)

Secret Intelligence Service, Leopold, Justine y todo lo demás...

16 Comments:

At 9:18 p. m., Blogger Marcylor said...

Realmente, la vida de un agente secreto es de un indecible e ilimitado sacrificio.
Terrible!!! Esta noche no dormiré pensando en sus esfuerzos!!!
;o))

Post Scriptum. ....continuara...

 
At 1:31 p. m., Anonymous Anónimo said...

Nuevamente nos dejaste calientes con el tema... Déjalos fluir de alguna vez... es sexo, Leopold, nada más.

Francisca

 
At 10:26 p. m., Blogger Black Mamba said...

Devolviendo la visita. salu2

 
At 12:47 p. m., Blogger Andres Palma said...

Jorge,

Que sorpresa encontrarnos nuevamente en el ciberespacio! Un abrazo y te incluyo en mis links!

Saludos,

Andres Palma
andrespalma.blogspot.com

 
At 1:06 p. m., Anonymous fabiana said...

Me parece buena la tensión, exuda sexo y parece inevitable el encuentro entre los agentes, que tal vez por lo mismo sería interesante retardar.

 
At 4:18 p. m., Blogger Jirafales said...

¡¡Ya salió el primer capítulo de Jirafales. No te la pierdas. Y con ilustraciones propias!!

http://tresjirafales.blogspot.com

(Seis manos para una novela en capítulos)

 
At 4:18 p. m., Blogger Jirafales said...

¡¡Ya salió el primer capítulo de Jirafales. No te la pierdas. Y con ilustraciones propias!!

http://tresjirafales.blogspot.com

(Seis manos para una novela en capítulos)

 
At 3:33 p. m., Blogger c. said...

supongo que por el punto de vista del narrador, la tercera persona resulta muy distante y mira a los espías desde lejos, los llena de adjetivos para describir lo que no puede sentir y ya sabes lo que dice Huidobro sobre eso... Ally, en cambio, es cercana, el color del abrigo es feo, pero se siente suave, Ally tiene intensidad... saludos

 
At 4:25 p. m., Blogger c. said...

gracias a ti por pasar... saludos

 
At 4:40 p. m., Blogger Marcylor said...

Ehm, Ally y esto son géneros super diferentes...por si las moscas, C.... Es otro ejercicio de escritura...

Y además, el autor del blog ya dijo que Ally murió...parece que terminó no generando más sorpresa...igualito que me pasó a mi con doña Calista y su corte de abogados locos (alguien les encomendaría un caso, ah?)

 
At 6:08 p. m., Blogger Marcylor said...

Aclaro= la palabra era "cohorte", aunque "corte" parezca más evidente porque todos eran barristers (abogados que litigan en cortes)

(gracias editor por corrección concedida, ooops)

 
At 6:17 p. m., Blogger Marcylor said...

de todas formas, obsérvese que la RAE dice
"Corte: 3.Entorno de personas que rodean a alguien famoso o importante." Huelgan los comentarios adicionales sobre la pertinencia del uso de la palabra, aplicado al contexto de doña Calista Flockart.

 
At 6:26 p. m., Blogger alexandro alvarez said...

El Barrio Brasil, la imagen de Justine subiendo las escaleras que rechinan, lo oscuro y el riesgo, me dan melancolía, además acá llueve, estoy muy lejos del Barrio Brasil y las chicas que tengo cerca no tienen el culo de Justine.

 
At 6:57 p. m., Blogger Marcylor said...

Me rindo, cambio el "huelgan los comentarios" por "sobran los comentarios"!!!!!
Paz, señor editor!!!

 
At 10:01 p. m., Blogger Carolina Moro said...

Besos sólo cosa de tiempo y francamente de más en ese escenario. Perfumes genitales y contracción de glúteos que suben escaleras es la imagen de esta tarde-noche.

Y la del picaporte y la cerradura. Me gusta esa perversión encubierta entre labores u operaciones, se supone, más importantes (aunque todo es relativo).

Hace tiempo no te veía...
saludos
C. Moro

 
At 5:31 p. m., Blogger Marcylor said...

Bueno, por algo los amigos son amigos, no? Por los elementos comunes, digo yo.

 

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